
Pros:
- El cuerpo es metálico y está excelentemente construido.
- Tiene una muy buena óptica y buen angular, aunque distorsiona bastante en la focal corta.
- El rango focal, 28-85mm es muy apropiado y sin dudas el más utilizado.
- Posibilidad de realizar muy buenas macros.
- Graba en JPG y también en RAW y tiene montones de controles para personalizar la toma.
- Dispone de zapata de flash y portaacesorios.
- Pantalla giratoria en todas las direcciones con imagen especular cuando la miras desde el frente de la cámara.
- Teóricas facilidades para un uso manual, aunque el sistema para ese uso es engorroso y lento y al final se opta por usarla como una cámara de "apuntar y disparar".
- Las anillas para la correa son de verdad, como las de antes. Muy cómodas de usar.
Contras:
- El sistema de menús es complicado y no hace lo que dice.
- Usarla en modo manual te puede volver loco y es imprescindible tener siempre una lupa a mano.
- Enfoca siempre con gran lentitud y a donde le apetece a ella y casi nunca a donde tú quieres que lo haga.
- El sistema de enfoque manual es prácticamente inutilizable, nunca sabes lo que estás enfocando.
- La respuesta del disparador no puede ser más lenta y desesperante.
- La grabación de archivos tiff o raw es más lenta y desesperante aún, dejando la cámara paralizada durante casi un minuto después de la toma.
- Desde que la enciendes hasta que puedes disparar tienes tiempo de tomarte unas cervezas con sus tapas.
- La batería se agota al poco de encenderla y el cargador que lleva se estropea con facilidad.
- El color es infame en JPG y aceptable en RAW: en los dos casos tiene mucho ruido.
- El funcionamiento del flash es simplemente un misterio: dispara cuando le apetece y a la intensidad más insospechada. El sensor que lo controla está siempre debajo de alguno de tus dedos.
- En el visor no aparece información alguna.
- La rosca para accesorios y filtros es de unas medidas incompatibles con cualquier cosa existente, incluso con la de otras Coolpix parecidas. Terceras marcas venden un adaptador para filtros al que se le pueden enroscar los de 52 mm de diámetro.
- Si le pones "su" parasol queda muy molona pero invalidas el visor. Lo tapa casi por completo. El accesorio portafiltros también tapa la cuarta parte de la imagen. Con ellos colocados hay que usar la pantalla, y cuando está encendida las baterías duran pocos minutos.
- Precio excesivo.
Resumiendo: cuando la compré en el año 2001, era una de las pocas "prosumer" alternativas a las réflex digitales de entonces, todas ellas de desorbitado precio y tamaño y dudosa calidad de imagen.
Tras usarla un año dejé prácticamente de hacer fotos. Esta carísima cámara, 1200 € del año 2001, es realmente desagradable de usar y consiguió que aborreciera la fotografía digital (fue mi primera cámara digital) y que odiase con gran intensidad las cámaras compactas.
Sus pretensiones "pro" y manuales, se quedan simplemente en eso, en pretensiones.
Algunas fotos