Panorámicas 4

Cómo hallar el punto nodal la pupila de entrada de un objetivo


Corregido para que el amigo Guillermo Luijk no se cachondee de mí. ¡¡Qué es mu cabrito el hombre!! Je, je. Así que donde ponía punto nodal ahora pone pupila de entrada o punto de no paralaje, que es lo que tenía que poner desde el principio. Si se ha escapado algún punto nodal, perdón.


Las panorámicas de objetos muy lejanos, tales como montañas o extensiones sin objetos cercanos, requieren ajustes poco finos y, aunque se hagan a pulso, pueden montarse con cierta facilidad.


Pero cuando se incluyen objetos o personas próximas, planos muy cercanos, medios y lejanos, o se requieren grandes ampliaciones de buena calidad, etc., la cosa varía mucho. Este tipo de panorámica, por ejemplo, de ciudades con monumentos a distintas distancias, de arquitectura, de interiores, etc., requiere más precisión en las tomas.


Para ello, hay que evitar las desviaciones de paralaje que suceden entre objetos situados a distintas distancias cuando se gira la cámara.

La rótula panorámica debe estar equilibrada y nivelada horizontalmente y la cámara debe girar sobre dos ejes (vertical y horizontal) que pasen por la pupila de entrada del objetivo, que es el punto de giro sin error de paralaje.

Solo así será sencillo o posible casar las tomas y que no se produzcan deformaciones o interpolaciones extrañas al unir las imágenes con la consecuente falta de definición y calidad.


Cómo se reproduce la imagen.


Un esquema de lo que sucede, como convergen los haces de luz en el centro óptico y como se representan en el sensor o película.


Gráfico basado en Big Ben's Panorama Tutorials


  1. Situamos la cámara de modo que dos objetos verticales (dos árboles, dos esquinas –los puntos rojo y azul–) estén más o menos alineados o próximos. Uno muy cerca al punto de toma y otro lejano. La imagen que se produce se representa por las barras verticales.
  2. Si el centro óptico (en realidades la pupila de entrada) del objetivo (en rojo) y el eje de giro de la cámara (en verde) coinciden, al girar la cámara las distancias en la imagen entre esos objetos deben permanecer invariables.
    Si se juntan o se separan hay que adelantar o retrasar la cámara en una regleta especial o un rail de enfoque (ver página 2) hasta que coincidan ambos centros.
  3. Al estar el plano del diafragma (en rojo) retrasado respecto al eje de giro del sistema (en verde), girando la cámara a la izquierda los dos objetos tienden a juntarse.
  4. En el caso contrario, con el eje de giro retrasado respecto al diafrgama, esos objetos tienden a separarse.

Cuando ambos objetos están muy distantes del punto de toma, este efecto es inapreciable, pero cuando queremos incluir objetos próximos se nota demasiado. Esto se puede aplicar también a dos ventanas de un edificio, etc.



Ejemplos prácticos de lo anterior

Tres tomas con giro sobre el punto de no paralaje del objetivo.

Aquí siguen unos ejemplos de tomas bien y mal realizadas, y unos detalles ampliados de cada una en los que se aprecia lo expuesto anteriormente.


El eje de giro vertical pasa por el punto de no paralaje del objetivo: las distancias entre los objetos situados en distintos planos permanecen constantes pese al giro de la cámara.



Tres tomas con el eje de giro adelantado respecto al diafragma.


El eje de giro de la cámara está adelantado respecto a la pupila de entrada: las distancias entre los distintos objetos no permanecen constantes en la imagen, haciendo difícil o imposible casar la panorámica.



Detalles de tres tomas con el eje de giro retrasado del diafragma.


El eje de giro está detrás de la pupila de entrada del objetivo: sucede lo que en la anterior pero a la inversa.



En las imágenes siguientes se ve la diferencia de los resultados finales entra la toma bien hecha y una mal hecha.



Montaje correcto.


Las tres tomas en las que el eje de giro pasa por la pupila de entrada se ensamblan sin problemas. Las lineas verticales son verticales y las uniones quedan perfectas sin apreciarse el menor defecto.



Montaje imperfecto.


Unión de las tres tomas sin descentrar la cámara. Se ha perdido mucha superficie de imagen, muchas rectas se reproducen como curvas y al programa le ha resultado imposible casar bien las imágenes.



Varios detalles en los que se aprecian las deficiencias en las uniones.



Dependiendo de la complejidad de la escena, de los elementos que la integren y de los distintos planos y sus distancias a la cámara, si las cosas no se hacen bien, resultará imposible casar las imágenes, obteniendo resultados muy mediocres y forzados después de un costoso trabajo.

En cambio, con la cámara nivelada y el eje de giro pasando por donde debe pasar, cualquier programa al efecto realizará las uniones a la perfección.


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