Macro con objetivo invertido

Anillos de inversión: una opción muy económica a los objetivos macro




Los anillos inversores para objetivos, cuando se quieren obtener reproducciones 1:1 (la imagen del negativo o del sensor es del mismo tamaño que la fotografiada), son una alternativa estupenda y económica a un costoso objetivo macro.

Incluso rinden mejor en muchas ocasiones. Un aro inversor es baratísimo, en la bolsa o en el bolsillo no pesa ni ocupa lugar y te puede proporcionar una excelente foto en un momento dado.


Un anillo inversor es algo muy simple. Por un lado lleva la bayoneta o rosca apropiadas para poder montarlo en la cámara y por el el otro una rosca macho del mismo diámetro que el de la rosca para filtros del objetivo que se quiera montar. Se rosca en el objetivo como si se un filtro se tratase y se monta en la cámara.

El objetivo que se use debe tener aro de diafragmas y la cámara permitir la medición a diafragma cerrado sin contactos eléctricos con el objetivo, aunque esto no es indispensable, pues siempre se puede hacer una prueba. Los objetivos idóneos para este uso son los fijos, luminosos y con distancias focales comprendidas entre 50 y 28 mm.



Ejemplos de ampliaciones obtenidas con objetivos de diferentes distancias focales.


Las fotos que siguen, de una regla con líneas a 1 mm de distancia, están hechas con distintos objetivos invertidos, enfocados a infinito. La cámara es de sensor APS de 23,5 x 15,7 mm y están reproducidos los fotogramas enteros.

En cada imagen se marca el objetivo usado y la ampliación aproximada que se obtiene.




Ejemplos de macro hechos con este sistema.


Mosca zángano (Eristalis tenax). Tomada a mano, con objetivo de 50mm invertido, cerrado a f8 y 1/160 seg en cámara con sensor APS-C. Luz natural del sol.



Flor de bouganvillea, de 7 mm de diámetro, fotografiada con objetivo de 40mm invertido y separado del cuerpo por un tubo de 65 mm. Ampliación macro obtenida de 2,24 veces.



© 2009 textos y fotos: Manolo Portillo.